De las realidades de la maternidad y paternidad sobra tela
para cortar, leí todo lo que pude antes del nacimiento de mi pequeño, también creí
cándidamente que estaba más o menos preparada, de esa creencia lo que hacemos
ahora es reírnos con gusto, de hecho suele ser motivo de broma entre mi esposo
y yo.
La de nosotros ha sido bien variopinta, creo que hemos
sabido adaptarnos a ella, aunque hay momentos por ahí cuando de repente veo a
esas mamá empujando su cochecito entaconadas y con el cabello inmaculado donde
caigo en la traición femenina y termino pensando que soy un desastre. Yo con mi
fular, que no permite precisamente lucir una pinta espectacular, el cabello en
una cola (que es lo más fácil para que Samuelito no decida que sabe divino en
su boca), zapatos converse y un maquillaje sencillo que logre medio hacerme
mientras el papá cargaba al peque y lo distraía entre llantos desesperados por
su exigencia de volver a mis brazos. A ojos de cualquiera podrían decir que
salgo perdiendo, mi esposo lo llama estar en “Modo Mamá”, creo que aún no
manejo muy bien eso de ser una “Madre Moderna”, peor aún no me provoca
ser una.
Oh no, creo que he cometido cierto delito pero no
importa....
Hoy estoy agotada, me duele la cabeza, el útero y la columna
(señal que estresa a mi esposo por el temita de las hernias/operación), si me
preguntan diría con total honestidad que siento como si me atropello un camión,
exprimida y no es solo a nivel físico. En más de una ocasión el día de hoy
respire profundo, me serene y me dispuse a seguir dándole lo mejor de mí a
Samuel. También anhele que se durmiera por lo menos por 1 hora seguida,
en vez de los 15 minutos que suelen ser más que suficientes para él. En algún
momento de la tarde se abrió paso entre mi cerebro algo de conciencia de mi
cuerpo y me pregunte si tantos malestares serán algún indicativo de mi salud o
si sencillamente es lo normal en una mamá. No hubo ningún cambio especial en la
dinámica de samuel, de hecho podría decir que durante el día estuvo bastante
tranquilo (venia de dos días malito del estómago, esos si fueron intensos) solo
podría indicar que anoche se alteró su rutina de sueño y despertó cada
hora; algo que medio sabíamos que podía suceder.
Mientras lo dormía, pensaba en la lista que parece que nunca
logramos culminar de asuntos pendientes, creo que sin temor a equivocarme
tenemos unos 6 o 7 días intentando limpiar el cuarto, ya ni hablemos del
resto de la casa, hemos logrado cocinar algunas comidas a base de perseverancia
y negación a seguir comiendo cualquier cosa rápida. El contingente de ropa que
ensuciamos diariamente es increíble, mi esposo tiene la obsesión de lograr que
la cesta de ropa sucia se mantenga vacía aunque sea por un día, comienzo a
sospechar que es una meta que se ha planteado cumplir a toda costa, es de
verdadera admiración verlo luchar por lograrlo día tras día; El pobre aplica
diferente tácticas pero hasta ahora ninguna le ha funcionado.
Por mi parte he dirigido mi lado obsesivo a tener una buena
cantidad de aquellos productos que suelen escasear, hemos ido armando un
botiquín de medicinas para Samuelito que está bien abastecido. Pero es en el
tema pañales y productos de higiene donde soy bien persistente, si pasamos al
frente de un Locatel no existe razón alguna que me frene de entrar y ver que
tienen. Creo que mi esposo se ha resignado.
Ser padres saca lo mejor y lo peor de nosotros, las
contestadas más creativas se las he dado a mi esposo en este periodo de tiempo,
de verdad a veces me asombro a mí misma, a la par me he vuelto mucho más
exigente. Mi paciencia esta ahora entregada por completo al bebe y por ende a
mi esposo le ha tocado adaptarse a este cambio, ni hablemos del supuesto
“Espacio de pareja” a veces creo que es una broma cruel que crearon los
“Expertos” para torturar a los padres, los tips que suelen dar son una
desalmada burla y de lo más irreales. Es que díganme, a quien se le ocurre que
luego de que se duerme él bebe queda energía para tener una cena romántica!!!
A la par mi cerebro parece que sigue algo alterado por
todo el tema hormonal, porque de repente termino totalmente convencida de que
Samuelito sabe con total seguridad el momento en que nos sentamos a comer,
porque justo cuando hemos tomado uno o dos bocados escuchamos el quejido
característico. Por ende ahora vivimos algo paranoicos y de repente ambos nos
quedamos estáticos, como dos pajaritos que escuchan a su alrededor en búsqueda
de alguna sonido amenazante, bueno así nos quedamos nosotros a medio camino de
llevarnos el tenedor a la boca. En lo personal creo que es un súper poder que
hemos adquirido.
Igual que nos intercambiamos de actividades a la perfección,
tengo 30 segundos para ir corriendo al baño mientras naiffer carga a Samuel y
termina de cocinar, por otro lado un cliente llama y a media conversación ya no
le habla una voz de mujer sino un hombre – es que Samuel rompió a llorar y no
se calmó con el papá- el pobre queda desconcertado pero se le explica. También
he adquirido nuevas cualidades, jamás he cantado, en el colegio había un coro y
la profesora de música que era bastante amargada me decía que ni siquiera había
logrado pegar una nota. Pero ahora parece ser que mi voz es igual al canto de
un coro de ángeles para Samuelito, así que canto, tarareo y hasta soy autora,
porque como no se ninguna canción de cuna me las invento; Otra cualidad es que
tengo el movimiento sello MAMÁ, naiffer dice que es un movimiento con las
caderas que el por más que lo intenta no logra recrear.
Como ven trae de todo un poco esto de tener un hijo.
No hace mucho descubrí que tenía casi 6 meses sin estar
sola, si así como lo leen, me toco salir a entregar un pedido de la empresa
cuando me vi embargada por sentimientos inesperados, me entro de repente una
sensación de soledad, me sentí como si me faltara algo, hasta ganas de llorar
me entraron. Y asustada de que me estuviera “dando” la famosa “Depresión
posparto” revise cada rincón de mi ser para entender que sucedía, fue ahí
cuando caí en cuenta. Es arrecho eso de estar en compañía constante de otras
personas por tanto tiempo, de repente se te puede olvidar lo que es estar sola
o peor aún terminas perdida entre los demás. Luche por un buen rato con esta
sensación de que estaba incompleta, podría decir que me sentía expuesta, para
cuando fue pasando comencé a disfrutar de mi salida, la libertad que da estar
sola es única. No te paras a pensar que querrá el otro, si le molestara o no,
sencillamente haces, mantienes la guía de lo que deseas, pero caí en la trampa
de sentirme algo culpable, me pregunte: ¿Acaso no debería de extrañar con total
desesperación a mí bebe?, ¿Seria que soy mala madre?.
Y me quede con estas preguntas rondándome, una era bastante
fácil de contestar, NO, no soy mala madre y no me queda duda alguna de ello.
Pero con la otra jugueteé un rato más, por un momento pensé que quizás se
trataba de que mi instinto materno anda medio fuera de foco, no que va esa no
era, hasta que entendí; Se trata de que me siento segura, se sin duda que su
papá está cuidándolo, que lo va a cargar cuando llore, de que va a jugar,
conoce a nuestro bebe tan bien como yo lo hago, no lo hace de la misma forma
que yo pero funciona.
Sigo perdida entre el caos que trae un bebe, tengo mis
momentos durante el día donde siento que estoy exhausta, que Samuel demanda
toda mi energía, que no quiere a nadie más sino a su Mamá, donde cocinamos de
noche los pedidos y extraño 10 minutos para mi sola sin estar pendiente de más
nada. Hace siglos que no me he podido regalar el arreglarme mis manos y pies.
Pero, y aquí entro en el cliché total - lo que sucede
es que es una realidad rotunda sin cuestionamiento alguno - cuando Samuel
sonríe, cuando veo su carita o sus ojitos todo se borra, la energía vuelve a
mí; Me siento dichosa y agradecida, se me olvida cualquier dolor y me entrego a
él por completo.
También ayuda que Naiffer y yo conversamos libremente, que
ambos somos brutales, directos y ácidos, por ende no nos señalamos con el dedo
ante pensamientos no políticamente correctos. Tenemos este sentido del
humor un poco loco y nos comprendemos, obviamente que nos amemos también aporta
su cuota en todo el asunto.
No es fácil, no es color de rosa, no todo son sentimientos
bonitos llenos de dulzura, hay muchos momentos donde estas perdida entre lo que
debes hacer o no, es un camino donde si bien está lleno de grandes recompensas
también es altamente demandante. Pero no lo cambiaria, es lo mejor que me ha
sucedido.
Así de simple….
#IronBlogger


0 comentarios:
Publicar un comentario